Es una infección del riñón y de los conductos que sacan la orina del riñón (uréteres).Causas, incidencia y factores de riesgo
La pielonefritis se presenta con más frecuencia como resultado de una infección urinaria, particularmente en presencia de reflujo de orina ocasional o persistente de la vejiga hacia los uréteres o la pelvis renal (reflujo vesicoureteral).
La pielonefritis puede ser clasificada de la siguiente manera:
- Pielonefritis aguda no complicada (desarrollo súbito de inflamación renal)
- Pielonefritis crónica (una infección prolongada que no se resuelve)
El riesgo también aumenta cuando existen antecedentes de infección urinaria crónica o recurrente y cuando la infección es provocada por un tipo de bacteria particularmente agresiva.
La pielonefritis aguda puede ser severa en los ancianos y en las personas que se encuentran inmunodeprimidas (por ejemplo aquellos que tienen cáncer o SIDA).Síntomas
- Dolor en el costado o dolor en la espalda
- Dolor abdominal severo (ocurre ocasionalmente)
- Fiebre
- superior a 102 º F (38.9 ºC)
- que persista por más de 2 días
- Escalofrío con temblor
- Piel caliente
- Piel colorada o enrojecida
- Piel húmeda (diaforesis)
- Vómitos, náuseas
- Fatiga
- Malestar general
- Micción dolorosa
- Incremento en la frecuencia/urgencia urinaria
- Necesidad de orinar en la noche (nicturia)
- Color de orina anormal o turbia
- Sangre en la orina
- Olor de orina fétido o fuerte
- Cambios mentales o confusión*
Un examen puede mostrar sensibilidad con la palpación (presión) del riñón.
- Un análisis de orina comúnmente revela glóbulos blancos (GB) o glóbulos rojos (GR) en la orina.
- Un cultivo de orina de una muestra limpia o un cultivo de orina (muestra cateterizada) pueden revelar bacterias en la orina.
- Un hemocultivo puede mostrar una infección.
- Un pielograma intravenoso (PIV) o una TC abdominal puede mostrar riñones agrandados con un flujo pobre del medio de contraste a través de los riñones. La PIV y la TC abdominal también pueden indicar trastornos subyacentes.
Tratamiento
Los objetivos del tratamiento son controlar la infección y reducir los síntomas. Los síntomas agudos por lo general desaparecen en 48 a 72 horas después del tratamiento adecuado.
Debido a la alta tasa de mortalidad en la población de edad avanzada y al riesgo de complicaciones, se recomienda realizar un tratamiento oportuno.
Después de obtener un urocultivo para identificar las bacterias, se seleccionan los antibióticos para tratar la infección.
MEDICAMENTOS:
Inicialmente, pueden emplearse antibióticos intravenosos (IV) para controlar la infección bacteriana, si ésta es severa o si el paciente no puede tomar antibióticos por vía oral. En casos agudos de pielonefritis, se pueden administrar antibióticos entre 10 y 14 días.
La pielonefritis crónica puede requerir terapia antibiótica a largo plazo y es indispensable que el paciente termine la terapia completa de los antibióticos prescritos. Entre los utilizados más comúnmente están:
- Medicamentos sulfa como el sulfasoxazol/trimetoprima
- Amoxicilina
- Cefalosporinas
- Levofloxacina y ciprofloxacina
Los bebés, las personas de edad avanzada y las personas inmunocomprometidas se encuentran en alto riesgo de desarrollar sepsis (una infección sanguínea severa) y shock. A menudo, este tipo de personas deben ser hospitalizadas para hacerles un control frecuente de problemas potenciales, para administrarles antibióticos y líquidos intravenosos y otros medicamentos si es necesario.
MONITOREO:
En los pacientes diabéticos, en las mujeres embarazadas y en las personas con parálisis medular, el seguimiento debe incluir un urocultivo al completar la terapia antibiótica para asegurarse de que no se vuelvan a presentar bacterias en la orina.Pronóstico
La mayoría de los casos de pielonefritis mejoran sin complicación después del tratamiento. Sin embargo, es posible que el tratamiento deba ser agresivo o prolongado. Si se presenta sepsis, ésta puede ser mortal.Complicaciones
- Recurrencia de pielonefritis
- Absceso perinéfrico (infección alrededor del riñón)
- Septicemia
- Insuficiencia renal aguda
Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas que sugieren pielonefritis.
Si la persona tiene pielonefritis y desarrolla nuevos síntomas, en especial disminución del gasto urinario, fiebre alta y persistente o dolor severo en el flanco o en la espalda, debe buscar asistencia médica.Prevención
El desarrollo de muchos de los casos de pielonefritis se puede prevenir con un tratamiento oportuno y completo de la cistitis (infección de la vejiga). La infección urinaria crónica o recurrente debe tratarse minuciosamente debido a la posibilidad de infección renal.
CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA:
Las medidas preventivas pueden reducir los síntomas y evitar la reaparición de la infección. El hecho de mantener limpia el área de los genitales y recordar limpiarlos de adelante hacia atrás puede reducir las probabilidades de llevar bacterias a la uretra desde el área rectal.
La micción inmediatamente después de una relación sexual puede ayudar a eliminar cualquier tipo de bacterias que se puedan haber introducido durante el contacto. El hecho de postergar la micción durante mucho tiempo puede darle tiempo a las bacterias para que se multipliquen, por lo que la micción frecuente puede reducir los riesgos de sufrir cistitis en las personas que son propensas a las infecciones urinarias.
DIETA:
Incrementar la ingesta de líquidos (64 a 128 onzas o 1.800 a 3.800 ml diarios) estimula la micción frecuente que elimina las bacterias de la vejiga. El consumo de jugo de arándano evita que ciertos tipos de bacterias se adhieran a la pared de la vejiga y puede reducir las posibilidades de infección.
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