2º
COMPOSICIÓN DE LA LECHE MATERNA
La
leche materna es una suspensión acuosa de nutrientes, células, hormonas,
factores de
crecimiento,
inmunoglobulinas, enzimas, etc, que ejercen una compleja interrelación entre la
madre y su bebé. esta suspensión no es uniforme sino que tiene una composición
variable. La leche varía con la hora del día y con el paso de los días en una
misma madre, también varía a lo
largo de la lactancia y aún dentro de una misma mamada. Todas las variaciones
son funcionales, la leche humana tiene el potencial de adaptarse a las
necesidades individuales de cada lactante. Como ejemplo puede citarse el caso de
las madres que alimentan mellizos,
si estos tienen preferencia
por un pecho determinado, puede encontrarse que cada pecho produce una leche
diferente adaptada a cada niño.
COMPONENTES DE LA LECHE MATERNA
AGUA:
El agua es el componente más abundante de la leche materna. Contribuye
al mecanismo de regulación de la temperatura corporal del recién nacido. En la
mujer que amamanta el consumo de agua se encuentra aumentado y es regulado por
la sed (no tiene trascendencia clínica insistir a la madre que tome más agua
de la que necesita). Está demostrado que las necesidades de los lactantes en un clima cálido
pueden ser completamente satisfechas por el agua de la leche materna
COMPONENTES
DE LA LECHE MATERNA:
|
NUTRIENTE
|
G
%
|
|
Prot.
Totales
|
0.90
|
|
Caseína
|
0.27
|
|
Prot. Suero
|
0.63
|
|
Lactosa
|
7.20
|
|
Grasa
|
3.0-4.0
|
Cenizas
0.20
1.
PROTEINAS
Gran
cantidad de las particulares propiedades de la leche humana son debidas a sus
proteínas. Recordemos que las proteínas de la leche de vaca, son estructural y
cuantitativamente diferentes de las proteínas de la leche humana y pueden
generar respuestas antigénicas.
PROTEINAS
LACTEAS:
El
contenido de proteínas de la leche de vaca(3,1 g/100 ml) es mucho mayor que en
la leche humana (0,9 g/100 ml), y este valor proteico es el necesario para un
buen crecimiento sin producir una sobrecarga renal de nitrógeno.
A
diferencia de la leche de vaca la leche humana se caracteriza por un predominio
de las proteínas del suero (60-70 %) sobre la caseína (40-30%). Esta última
en el caso de la leche humana forma un coágulo más blando y digerible. Esto se
relaciona con que el vaciamiento gástrico de la leche de vaca sea
aproximadamente 4 hs., mientras que el de la leche humana sea de 1 hora y media
CASEINA:
La caseína constituye el 40 % de las proteínas totales pero puede llegar hasta
tan sólo el 20%, y desde el punto de vista nutricional no sólo cumple
funciones como proteína sino que fragmentos de la misma formarían parte del
factor bífidus y otros tendrían funciones inmunomoduladoras.
PROTEÍNAS
DEL SUERO:
ALFA-LACTALBÚMINA:
Es una de las proteínas más abundante del suero lácteo. La alfa – lactalbúmina
interviene en la síntesis de la lactosa. Recordemos que esta proteína es específica
del humano, la proteína predominante en la leche de vaca es la Beta-globulina
bovina, específica para las vacas (esta proteína puede aparecer en el suero de
mujeres que consumen muchos productos lácteos y ha demostrado tener un
potencial antigénico que puede sensibilizar al lactante).
LACTOFERRINA:
Es otra de las proteínas mayoritarias del suero, constituyendo el 26 % del
total. Participa en la protección del recién nacido frente a los
microorganismos. Esta proteína se une al hierro y en condiciones habituales es
capaz de fijar el que se encuentra en el medio, de tal forma que los gérmenes
no disponen de él para su
crecimiento. Esta proteína puede interactuar con la pared bacteriana lo que
puede producir desestabilización y muerte del microorganismo. Actúa
conjuntamente con la IgA secretoria. Recordemos que cuando se da a niño hierro
suplementario, la lactoferrina se satura. El contenido en la leche de vaca es mínimo.
INMUNOGLOBULINAS:
las inmunoglobulinas, también llamadas anticuerpos, son proteínas capaces de
unirse y reconocer estructuras contra las que están dirigidas. Al reconocer al
antígeno permiten su destrucción por el sistema inmunitario. Son muy
importantes porque tienen un efecto protector. La inmunoglobulina que se
presenta mayoritariamente tanto en el calostro como en la leche materna es la
IgA secretoria. Esta se sintetiza en la glándula mamaria y en los linfocitos de
la leche. Es importante destacar que la leche materna contiene anticuerpos contra
antígenos del medio ambiente, y esta propiedad se debe al denominado “eslabón
bronco-entero-mamario”. Los antígenos que penetran en la mucosa intestinal a
través de las placas de Peyer se encuentran con linfocitos que son
sensibilizados contra los antígenos ingeridos. Estas células viajan a la glándula
mamaria y allí comienzan a formar anticuerpos. Cuando el neonato inmunológicamente
inmaduro consume leche materna recibe anticuerpos contra microorganismos
ambientales a los que se encuentra expuesto. En el caso de la leche de vaca
fresca su valor es muy bajo, no existiendo la posibilidad de que la
inmunoglobulina sea complementaria con los antígenos que rodean al recién
nacido.
LISOZIMA:
Es la enzima más abundante (8% del total de las proteínas del suero). Es capaz
de romper la pared de muchas bacterias. La lisozima humana es antigénica y
serológicamente distinta a la bovina. Esta enzima puede potenciar la acción de
los leucocitos. Es muy escasa en la leche de vaca.
LIPASA
ESTIMULADA POR SALES BILIARES: La leche humana contiene una lipasa estimulada
por las sales biliares que complementa la acción de las otras lipasas. Esta
lipasa se activa aún con concentraciones bajas de sales biliares como sucede en
el neonato. Los humanos y los gorilas son las únicas especies que proveen a sus
hijos el alimento y la enzima capaz de digerirlo. También es el factor
responsable de la inactivación del parásito Giardia Lamblia.
LOS
COMPONENTES BIOACTIVOS DE LA LECHE HUMANA COMO LOS MODULADORES DEL CRECIMIENTO,
LAS ENZIMAS, LAS CÉLULAS, NO SE ENCUENTRAN EN LA LECHE DE VACA NI EN LAS FÓRMULAS.
En
la leche materna encontramos aminoácidos libres como la taurina, este compuesto
se encuentra en gran cantidad en la leche materna pero el niño no es capaz de
sintetizarlo. Es necesario para la conjugación de ácidos biliares y como
posible neurotransmisor.
La
carnitina es esencial para el metabolismos de los ácidos grasos de cadena
larga.
Los nucleótidos intervienen en la síntesis de proteínas, absorción
de grasas y en numerosos factores de crecimiento.
HIDRATOS
DE CARBONO.
El
principal carbohidrato de la leche es la lactosa que se encuentra en una
proporción de 6,8 g /100 ml en la leche materna y 4,9 g /100 ml en la leche de
vaca. Es un disacárido compuesto por galactosa y glucosa. Se sintetiza en la glándula
mamaria. Su principal función es el aporte de energía, pero parece ser específica
para el crecimiento del recién nacido dado que tiene las siguientes propiedades
beneficiosas:
·
Facilita la absorción del calcio
·
Es fuente de galactosa, que es esencial para
la producción de galactolípidos, indispensables para el desarrollo del sistema
nervioso central.
·
Influye en el control del volumen de la leche
regulando el transporte de agua.
·
La lactosa forma parte del factor bifidus.
Los
niveles de lactosa son bastante constantes en la leche de cada madre a lo largo
del día, incluso en madres mal alimentadas, los niveles de lactosa no varían.
Existen
en la leche humana oligosacáridos cuya concentración es 10 veces
mayor que en la leche de vaca. Los oligosacáridos son una fuente de
calorías, estimulan el crecimiento de la flora bífida e inhiben la adhesión
de bacterias a las superficies epiteliales dado que presentan una estructura
similar a receptores del epitelio compitiendo con ellos en la unión de los
agentes patógenos.
GRASAS:
Las grasas son un grupo químicamente heterogéneo de sustancias insolubles en
agua y solubles en disolventes no polares. Son fuente importante de energía
(alrededor del 50% de las calorías totales) y son esenciales para el desarrollo
del sistema nervioso. La grasa es el componente más variable de la leche: va
aumentando durante el día y también
durante una mamada, con valores bajos al principio y altos al final (la
concentración de grasa puede ser hasta 4-5 veces mayor al final de la mamada, y
este podría ser un mecanismo de regulación de la ingesta al producir
saciedad). En el curso de la mamada, la fase acuosa de la leche se mezcla con
los glóbulos de grasa en proporción creciente. Los glóbulos de grasa son
liberados cuando se contrae el músculo liso en respuesta al reflejo de eyección.
La grasa de la leche está dispersa en forma de glóbulos y su emulsión es
mayor que en la leche de vaca, porque tiene glóbulos más pequeños. Las
lipasas de la leche intervienen activamente en la formación de esta emulsión,
produciendo un coágulo más fino y facilitando la digestión. Los lípidos se
presentan en forma de glóbulos encapsulados por una membrana formada por fosfolípidos,
con alta concentración de ácidos grasos esenciales. Esta membrana es
internalizada entregando información de receptores.
Es
importante destacar la presencia de ácidos grasos poliinsaturados de cadena
larga, en especial los de 20 a 22 átomos de carbono, por su importancia para el
crecimiento y maduración del sistema nervioso del neonato, los que están
ausentes en la leche de vaca. En especial se destacan el araquidónico (20:4 n6)
y docosahexaenoico (22:6n3). Estos ácidos grasos se encuentran en alta proporción
en los lípidos estructurales de las membranas celulares, particularmente del
sistema nervioso y también tienen importancia en la síntesis de
prostaglandinas. Los mamíferos no pueden producir estas sustancias por lo tanto
es esencial que se ingieran con la dieta. La leche humana provee los ácidos
grasos que son fuente de araquidónico y docosahexaenoico. Estos ácidos grasos
tienen también relación con la función visual y ha sido demostrado que los niños
alimentados con fórmula tienen menos agudeza visual que aquellos alimentados
con leche materna.
También
se ha demostrado la relación entre la calidad de ácidos grasos de la dieta de
los niños amamantados y la esclerosis múltiple, ya que esta enfermedad es rara
en los países donde la lactancia materna es común. El desarrollo de la mielina
en la infancia es fundamental para prevenir su posterior degradación.
Algunos
estudios parecen señalar que algunos ácidos grasos podrían alterar las
membranas de bacterias y virus, siendo un factor de defensa de la leche humana.
Se ha descripto un factor antiestafilococo que sería un ácido graso de 18 átomos
de carbono.
La
leche humana es rica en colesterol, sus niveles decrecen los primeros días para
luego estabilizarse. La presencia de colesterol parece tener un rol importante
en el mecanismo de protección
frente a la formación de placas de ateroma, teniendo entonces un efecto
protector frente a la enfermedad coronaria y ateroesclerosis del adulto.
MINERALES:
El
contenido total de sales de la leche de vaca es tres veces más alto que el de
la leche humana. Por lo tanto la carga renal de solutos de la leche de vaca es
considerablemente más alta que la
de la leche materna. Y se aumenta aún más con los productos de la digestión
del alto contenido proteico de la leche de vaca. De esta manera el niño
amamantado maneja más fácilmente el agua para el control de la temperatura a
través del sudor y de la pérdida insensible.
Uno
de los puntos más trascendentes en cuanto a los minerales existentes en la
leche humana, por ejemplo calcio, magnesio, hierro, cobre, zinc, es su alta
biodisponibilidad, cuando se la compara con leche de vaca o fórmulas. La
distribución de los minerales es una de las claves, porque están ligados a las
proteínas del suero, a citrato o a la membrana lipoproteica del glóbulo de
grasa.
Sodio
y potasio: Los niveles de potasio son mucho más altos que los de sodio,
semejante a la proporción encontrada dentro de la célula. El nivel de sodio en
la leche de vaca es 3,6 veces más alto que en la leche materna y se ha asociado
deshidratación hipernatrémica con la ingesta de leche de vaca. Los niveles
bajos de sodio y altos de potasio de la leche materna tienen un efecto
beneficioso.
MINERALES
EN LA LECHE HUMANA.
|
Componente
|
Leche
humana mg/100ml
|
Leche
de vaca mg/100ml
|
|
Calcio
|
33
|
125
|
|
Magnesio
|
4
|
12
|
|
Sodio
|
15
|
58
|
|
Potasio
|
55
|
138
|
|
Cloro
|
43
|
103
|
|
Fósforo
|
15
|
96
|
Fuente.
LA LACTANCIA MATERNA, Ruth Lawrence 4º edición.
Hierro: La
absorción del hierro de la leche materna alcanza al 50 % del hierro disponible,
comparado con el 10 % de absorción de la leche de vaca. El niño amamantado en
forma exclusiva durante los primeros 6 meses tiene mucha menos probabilidad de
padecer anemia ferropénica *. La alta biodisponibilidad del hierro en la leche
humana es el resultado de una serie de interacciones entre los componentes de la
leche y el sistema digestivo del lactante: los niveles adecuados de Zinc y
cobre, la lactoferrina que impide que el hierro quede libre para las bacterias y
sólo lo libera a los receptores específicos en el intestino, la acción de la
lactosa, la unión del hierro a la fracción
lipídica, su unión a la fracción proteica de bajo peso molecular, etc.
Recordemos también que la leche de vaca produce microhemorragias en el tubo
digestivo, lo que condiciona una pérdida adicional de hierro.
|
|
|
|
|
|
Calcio:
Los niveles de Calcio y fósforo son menores en la leche humana, pero como la
relación calcio/fósforo es mayor (2:4) que en la leche de vaca (1:3) el calcio
es mejor absorbido.
Zinc: La
leche materna contiene Zinc biológicamente disponible. La acrodermatitis enteropática, una alteración congénita
del metabolismo del zinc, no se presenta en niños exclusivamente amamantados.
VITAMINAS.
VIT. A. La
vitamina A, como todas las vitaminas liposolubles (A, E, D y K) son
transportadas en la grasa láctea. El contenido en la leche humana es
mayor que en la leche de vaca. Pero es aún mayor en el calostro y en la
leche de las madres de prematuros.
VIT. D: La
fuente principal de la vitamina D es la exposición al sol y no el aporte dietético.
En los niños exclusivamente amamantados no se manifiestan deficiencias. VIT E.
La leche materna proporciona niveles más que suficientes de vitamina E, mucho más
elevados que los que proporciona la leche de vaca. El calostro provee alrededor
de 3 veces más vitamina E que la leche madura. Esto es importante ya que el
neonato tiene reservas bajas y necesita un aporte adecuado los primeros días de
vida.
VIT K: la
concentración de vitamina K es mayor en el calostro y en la leche de transición.
Igualmente, se recomienda que todos
los recién nacidos reciban vitamina K al nacer, independientemente del tipo de
lactancia, para prevenir la enfermedad hemorrágica del recién nacido por falta
de vitamina K. Una vez que la flora
intestinal se desarrolla, el riesgo desaparece.
Las
vitaminas hidrosolubles son ingeridas en proporciones aceptables por el neonato
si la madre está bien nutrida.
.
|
Componente
|
calostro
|
Leche
madura
|
Leche
de vaca
|
|
Vit.
A ( microg)
|
151
|
75
|
41
|
|
Vit
B1 (microg)
|
1.9
|
14
|
43
|
|
Vit
B2 (microg)
|
30
|
40
|
145
|
|
Ac.
Nicotínico (microg)
|
75
|
160
|
82
|
|
Vit.
B6 (microg)
|
|
12-15
|
64
|
|
Ac.pantoténico
(microg.)
|
183
|
246
|
340
|
|
Biotina
(microg)
|
0.06
|
0.6
|
2.8
|
|
Ac.fólico(microg)
|
0.05
|
0.14
|
0.13
|
|
Vit
B12 (microg)
|
0.05
|
0.1
|
0.6
|
|
Vit
C (microg)
|
5.9
|
5
|
1.1
|
|
Vit
D (microg)
|
-
|
0.04
|
0.02
|
|
Vit
E (microg)
|
1.5
|
0.25
|
0.07
|
|
Vit
K (microg)
|
--
|
1.5
|
6
|
|
Energia
kcal
|
57
|
65
|
65
|
|
PH
|
--
|
7.0
|
6.8
|
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